Ser y no ver. Sobre la serie «Profundidad», de José Iglesias

09

Profundidad, 9. 2012, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 150 cm

La presente entrada reproduce en su integridad dos breves textos, “Ser y no ver. Sobre la serie «Profundidad», de José Iglesias” y “Un nuevo paso hacia la «Profundidad», de José Iglesias”, publicados, respectivamente, en los catálogos de las exposiciones  José Iglesias. Profundidad, 2012-2015 (Madrid, Isegoría, 2017. Texto sin paginación) y José Iglesias. Profundidad, gran formato (Madrid, Isegoría, 2018. Texto sin paginación).

 

Ser y no ver. Sobre la serie «Profundidad», de José Iglesias

José Iglesias (Madrid, 1957) emprendió su serie «Profundidad» en 2010, manteniendo el trabajo abierto en la actualidad. Integrada por pinturas de técnica mixta sobre lienzo en formatos amplios (200 x 150 cm) y sobre papel satinado y acetato en formatos medianos (de 70 x 50 cm), la particularidad de las más de las obras que la conforman es la presencia de un fondo neutro, el soporte mismo, que abunda en la celebración de lo existente y de su presencia en el vacío.

Iglesias ha manifestado en torno a su serie «Profundidad», que: “La materia cuántica, nos dice que hay otras formas de energía que conviven con nuestras ideas clásicas. Intento ser sensible a dichas ideas y dejarme llevar hacia una pintura donde puede visualizar lo que la razón todavía no entiende”. En un ensayo publicado en 1908, Abstracción y naturaleza, Wilhelm Worringer identificaba como el problema crucial de la pintura moderna su necesidad de abolir la máxima de la exterioridad, de la alienación que le supone a la Pintura el someterse a la percepción y a una reproducción de la naturaleza captada exclusivamente por la vista. El Cubismo, coetáneo de aquel libro, un movimiento que nunca dejó de ser en esencia figurativo, no únicamente representaba lo que se veía de un objeto, sino asimismo lo que se sabía de él. Pero en el reino nuestro de la incertidumbre, la expresión misma de la realidad se torna problemática, pues demasiadas cosas se escapan ya de nuestros ojos. Para Iglesias, la abstracción constituye un territorio privilegiado para una contemplación –que no es aquí visual, aunque la detone una obra que sí lo es–, pausada, como una suerte de paradoja para la meditación. De un modo lacónico, Iglesias se refiere a su serie «Profundidad» como un trabajo en el que aborda “la materia como belleza del nuevo orden que puede establecer la civilización occidental”.

En una obra en proceso que tuvimos el privilegio de admirar en su estudio, pensamos en el Templo del Pabellón de Oro, cuya inmolación movió a Yukio Mishima a escribir una de las novelas en las que de modo más fulgurante cinceló su pensamiento estético. En cierto modo, el universo diluido, precipitado, azaroso, etéreo, concupiscente y fluido –pues todos estos calificativos cabría emplear en torno a los procedimientos técnicos y a los resultados pictóricos– que ofrece Iglesias en su obra supondría tal vez una lateral representación de una carne que se desvanece en el instante mismo de su consumación.

 

Un nuevo paso hacia la «Profundidad», de José Iglesias

En su segunda comparecencia en Isegoría[1], José Iglesias (Madrid, 1957) presenta obras inéditas en formato grande sobre tela (200 x 150 cm) y mediano sobre papel (70 x 50 cm), pertenecientes a la serie «Profundidad», que comenzó en 2010 y que mantiene abierta. Se trata de una familia de obras realizada a la técnica mixta sobre fondos neutros en la que asistimos a una sugestiva pesquisa de una abstracción lírica que se aparta de imposición alguna –carecen, por ejemplo, de una emisión gestual violenta muy común entre diversas estrategias abstractas contemporáneas y su cromatismo huye, las mas de las veces, de extremos encendidos–, para constituirse antes bien en una superficie dispuesta ante el espectador para servirle como un territorio en el que adentrarse para desplegar su capacidad evocativa.

9_2011

Profundidad, 9. 2011, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 150 cm

La de José Iglesias no es una pintura que conduzca desde lo particular a una mera eliminación de unos detalles figurativos que entorpecen el hallazgo de su esencia, sino antes bien, una suerte de organismo que desoye anclaje alguno interpretativo por su posible semejanza con lo sensible –en su acepción de aquello que perciben los sentidos–, sino que se dirige a un ámbito más acorde con la meditación. Circunstancia que nos condujo a titular nuestro primer acercamiento a esta serie como “Ser y no ver”[2].

pagina 12

Profundidad, 1. 2010, técnica mixta sobre papel, 70 x 50 cm

En este sentido, la obra de Iglesias puede resultar en cierto modo afín, aun con notables diferencias, a la estética pictórica china, sobre la que François Cheng, en una publicación que ha seducido al artista, ha establecido una síntesis elocuente:

“El pensamiento estético chino, basado en una concepción organicista del universo, propone un arte que tiende desde siempre a recrear un espacio intermedio donde prime la acción unificadora del aliento-espíritu, donde el mismo Vacío, lejos de ser sinónimo de imprecisión o arbitrariedad, es el lugar interno donde se establece la red de transformaciones del mundo creado”[3].

Con acertado criterio, y con objeto de privar al espectador de asidero referencial alguno, las pinturas sobre tela o papel de José Iglesias carecen de títulos descriptivos o aun evocadores, del mismo modo que huyen, pese a la presencia de la línea en algunas de sus composiciones, de utopía geométrica alguna que persigue la quimérica ordenación del mundo. Una pintura, así, huérfana de asideros, que desafía a su espectador para convertirle en interlocutor, invitándole a una experiencia de encuentro. A una compañía. Y es que José Iglesias concibe la creación artística como una pesquisa de aquello que nos excede, que nos trasciende de cuanto nos encadena a la rutina de lo objetivo en un mundo, como el nuestro. cuya autocrítica está amenazada por simulacros anestesiantes sin cuento. Como uno de los más célebres autores de la Dianstía T’ang  Chang Yen-Yuan –antologados por cierto por Cheng en la obra citada–, afirmara, “el arte pictórico tiene su origen no en el ingenio humano sino en el orden del propio Cielo”[4]. La emotiva e intempestiva aventura de José Iglesias seduce a su interlocutor en una suerte de desapego de lo material como un desafío a la alienante condición contemporánea.

Notas

[1] Su exposición fue celebrada en octubre de 2017 en el espacio central y mayor de Isegoría, constituyéndose desde entonces en Sala de Arte y Cultura Isegoría, un enclave abierto, entre otras actividades culturales, a la exposición de arte contemporáneo gracias a la iniciativa y la  generosidad del propio Iglesias. A su muestra se sucedieron sendas exposiciones individuales de los pintores Miguel Ángel Quindós, con quien Iglesias ha compartido estudio durante décadas (inaugurada en enero de 2018), y Luis Luna (en abril de 2018), así como de una muestra de fotografías de Chema Gil (inaugurada en marzo de 2018). Como despedida de la temporada, se presentó una muestra colectiva de los cuatro artistas mencionados entre los meses de junio y julio.

[2] Cfr. Abad Vidal, Julio César: “Ser y no ver. Sobre la serie «Profundidad», de José Iglesias”, en José Iglesias. Profundidad. Madrid, edición del artista, 2017, texto sin paginación.

[3] Cheng, François: Aliento-Espíritu. Textos teóricos chinos sobre el arte pictórico. Tr. de José Luis y Teresa Escatín Carasol. Valencia, Pre-Textos, 2017, p. 9.

[4] Ibíd., p. 21.

Anuncios

Acerca de juliocesarabadvidal

Julio César Abad Vidal es Premio Extraordinario de Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid, es Doctor en Filosofía (Área de Estética y Teoría de las Artes), Licenciado en Historia del Arte y Licenciado en Estudios de Asia Oriental, asimismo por la UAM. Desde su primera publicación, en 2000 y, en sus proyectos como docente y comisario, se ha dedicado a la reflexión sobre la cultura contemporánea con tanta pasión como espíritu crítico. Crédito de la imagen: retrato realizado por Daniela Guglielmetti (colectivo Dibujo a Domicilio); más información en https://juliocesarabadvidal.wordpress.com/2015/07/29/dibujo-a-domicilio-un-cautivador-proyecto-colectivo-socio-artistico/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: