La serie fotográfica Façade de 한성필 Han Sungpil

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Han Sungpil. Shadow

Como henos apuntado en este mismo espacio con ocasión, por ejemplo, de nuestra aproximación a la obra de los fotógrafos Joan Fontcuberta, Fernando Maselli o Javier Vallhonrat, al menos durante las tres últimas décadas, el argumento central de la práctica fotográfica ha sido la furtiva frontera que media entre la realidad y la ficción, entre lo que se muestra al objetivo fotográfico y una articulación discursiva en torno a su propia representación. Es decir, la fotografía parece reflexionar sobre su reflejo, sobre el artificio mismo de su existencia.

Series como Façade de Han Sungpil 한성필 (Seúl, Corea del Sur, 1972), concluida en 2011 e integrada por un total de cincuenta y nueve impresiones cromogénicas, constituyen un hito de este mismo proceso durante la pasada década. Una serie abordada de modo monográfico en una publicación, Han Sungpil. Façade (Tokio, Foil, 2011). El profundo interés de Han Sungpil en el simulacro se manifestó, asimismo, en su serie inmediatamente posterior, que le condujo a disponer conjuntamente en distintos dípticos, imágenes de la Torre Eiffel original junto a las de la miríada de réplicas que logró fotografiar en distintos enclaves asiáticos, tales como la isla de Jeju o Bucheon, en su Corea del Sur natal, o en Hangzhou, China.

La ambiciosa serie Façade de Han Sungpil, dilatada en el tiempo, pues le ocupó durante siete años, e intrínsecamente viajera, pues le movió a recorrer numerosos países asiáticos y europeos, se detiene, por una parte, en la fotografía de las gigantescas lonas que se disponen sobre los edificios durante el proceso de restauración a los que son sometidos, y que los representan a escala natural, y, por otra, otorga protagonismo a las fachadas de diversos edificios que exhiben una decoración mural a modo de trampantojo.

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Han Sungpil. Flatten 3-D Out

Ambos argumentos se dirigen a la mirada de manera diferente. En el primer caso, Han Sungpil hace visible el paréntesis que supone la eliminación efímera del acceso visual al edificio y la necesidad de colmar el vacío que deja. En la segunda, y sin apenas manipulación, Han Sungpil se dirige a jugar con la mirada del espectador en las ilusiones perspectivas de los trampantojos murales. Para estos trabajos no ha recurrido jamás al blanco y negro, del mismo modo que ha procedido a la manipulación de sus imágenes en un muy reducido número de ocasiones, tales como aquellas en las que ha eliminado cableados que rompen la limpidez de la composición. Tan solo episódicamente ha procedido a una habilidosa labor de montaje que crea perspectivas imposibles, o que ofrece, como ocurre en Flatten 3-D Out, los distintos lienzos de un edificio, en lo que manifiesta un débito con la experimentación perspectiva cubista, por la que Han Sungpil profesa un sentido interés.

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Han Sungpil. Light of Magritte

Las fotografías de la serie Façade presentan una captura dolosamente aséptica, centralizada y despoblada. Sorprenden en sus vistas de trampantojos, elementos reales de las aceras, tales como farolas, árboles o algún vehículo, que establecen una multiplicación de movimientos entre el ojo y la visión, entre lo que se ve y lo que se mira, entre lo que salta a la vista y lo que descubre el intelecto. Una proliferación de referentes que es particularmente notable en la fotografía titulada Light of Magritte (2009), a través del eco que se produce entre las farolas reales y las pintadas en la fachada del Musée Magritte de Bruselas, inaugurado aquel mismo año. Una fachada que reproduce una de las pinturas paradójicas magritteanas, en concreto de su serie L’Empire des lumières, con un trampantojo de telones abiertos lateralmente.

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Han Sungpil. Holy Light

Cronológicamente, la primera obra de la serie Façade corresponde a las lonas que cubren la restauración de edificios del acerbo histórico de ciudades de muy diversas geografías. En concreto, la Catedral de San Pablo, que fotografió durante sus estudios en la ciudad en 2004. Y son estas fotografías de las arquitecturas enmascaradas por sus efímeras réplicas a escala natural las que presentan una mayor profundidad. Máxime cuando la fotografía no es una réplica de un edificio en proceso de rehabilitación, sino que documenta una obra destruida que se intenta recuperar en una recreación integral, como ocurre en las fotografías dedicadas a cubrir el vacío dejado por la Puerta Namdaemun남대문 (o Gran Puerta Meridional) de Seúl, un Tesoro Nacional erigido en el siglo XIV, después de que fuera prácticamente destruida a consecuencia de un atentado pirómano en 2008.

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Han Sungpil. Plastic Surgery

Una de estas fotografías superpone hábilmente una fotografía tomada por el propio Han antes del incendio con el andamiaje que cubre su recreación, como si nos fuera dado conocer al mismo tiempo el original perdido y su cascarón. La fotografía se impone nuevamente como una fuente fundamental de la memoria, de la conciencia del paso del tiempo, y de la inexorable decadencia que todo lo permea, por más que nuestra vanagloria insista en ocultar el proceso. Con nítida ironía, Han Sungpil ha bautizado a esta prodigiosa fotografía como Plastic Surgery (Cirugía estética), en referencia a la impostura de la belleza allí donde la naturaleza la ha omitido o corrompido para siempre.

En España, una selección de la serie pudo ser admirada en la exposición Han Sungpil. Façade, celebrada en la madrileña galería Blanca Berlín entre los días 1 de junio y 10 de septiembre de 2011. La muestra estuvo integrada por nueve fotografías sido tomadas en Bratislava, Bruselas, Limoges, Lyon (en dos fotografías), París (en el caso de tres imágenes) y Seúl. Dos de las fotografías que integran la serie, Plastic Surgery (2008) y The Ivy Space (2009) fueron presentadas en la exposición colectiva El paisaje prójimo (IV Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE), de la que fuimos comisarios, que fue celebrada en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid entre el 20 de septiembre y el 2 de diciembre de 2012. La obra de Han Sungpil acompañaba a la de otros artistas de los que nos hemos ocupado, asimismo, en este espacio, tales como los españoles Pepe Buitrago, Luis Fega o Faustí Llucià, o los portugueses Rui Algarvio y Domingos Loureiro.

 

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Acerca de juliocesarabadvidal

Julio César Abad Vidal es Premio Extraordinario de Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid, es Doctor en Filosofía (Área de Estética y Teoría de las Artes), Licenciado en Historia del Arte y Licenciado en Estudios de Asia Oriental, asimismo por la UAM. Desde su primera publicación, en 2000 y, en sus proyectos como docente y comisario, se ha dedicado a la reflexión sobre la cultura contemporánea con tanta pasión como espíritu crítico. Crédito de la imagen: retrato realizado por Daniela Guglielmetti (colectivo Dibujo a Domicilio); más información en https://juliocesarabadvidal.wordpress.com/2015/07/29/dibujo-a-domicilio-un-cautivador-proyecto-colectivo-socio-artistico/

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  1. Pingback: Arturo Berned | juliocesarabadvidal

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