Yukio Mishima. Sus libros en España, I

blog MISHIMA REDIAO 2009 en 3En las diversas entregas de esta serie de entradas, me ocuparé de la fortuna de Yukio Mishima en la bibliografía española. Las tres primeras entradas se ocuparán del análisis de esta situación hasta 2009. Constituyen la reproducción, en tres entregas, de nuestro ensayo, “Situación de Yukio Mishima en las letras de España”, aparecido en la publicación académica Revista Iberoamericana de Estudios de Asia Oriental (REDIAO), nº 2, 2009, pp. 9-39 [DOI 10.3994/RIEAO.2009.02.009. ISSN: 1888-6566]. Las siguientes entradas analizarán las traducciones de Mishima publicadas en España desde 2009 por orden cronológico de publicación.

El contenido de la presente entrada continúa en: Yukio Mishima. Sus libros en España, II y en Yukio Mishima. Sus libros en España, III.

 

Situación de Yukio Mishima en las letras de España (I)

Introducción

El presente ensayo plantea la situación editorial de la obra del escritor japonés Yukio Mishima en España[1]. En concreto, establece una relación y una discusión de esta presencia en una triple ubicación. En primer lugar, las traducciones de la obra de Mishima publicadas en España. En segundo lugar, la presencia de traducciones de ensayos dedicados a su literatura y personalidad. Finalmente, se ocupará de las obras ensayísticas o literarias consagradas por autores españoles al estudio o la glosa de  la producción y la vida de Mishima.

Previamente, y debido a la relevancia que presentan algunos de los hitos biográficos de la trayectoria vital de Mishima para la comprensión de cuanto se discutirá en él, este artículo no puede comenzar sin una muy sucinta noticia biográfica del autor. Yukio Mishima nació en Tokio en 1925, donde murió, tras infligirse seppuku (forma ritualizada de evisceración de los samuráis), abrigando la esperanza de que el acto resultara aleccionador, en 1970. No es que haya dejado al lector perspicaz las claves para explicar su acción última. Es que Mishima adquirió un compromiso y no pudo sino volver, una y otra vez, sobre él de la forma en que mejor sabía hacerlo: escribiendo. Su compromiso fue el de alentar en el pueblo japonés su orgullo cultural, que Mishima consideraba profanado por la occidentalización que sigue a la Restauración de Meiji (1868) y virtualmente exterminado por la derrota de la Segunda Guerra Mundial. Mishima sintió que su propia nación estaba convirtiéndose en algo ajeno, repulsivo, como si se hallara sometida a una extraña pero bienvenida infección. Una metástasis de oprobio, de desidia, de codicia, de indisciplina, de vertiginosidad sin rumbo, de idolatría, de olvido, de insinceridad, de profanación. Mishima dedicó sus últimos quince años de vida al esculpido de su cuerpo en un clasicismo físico que le confería idealmente dos aspectos sobre los que versa su propia producción literaria: la exaltación de la juventud y de la acción. Su obra cumbre escrita durante sus últimos cuatro años de vida, en los que ya había trazado el plan de un innegociable suicidio, aborda la degradación de los modos y usos japoneses. Mishima había escrito sobre el seppuku en una obra de 1960 (Yûkoku) cuya descripción parece, para siempre, insuperable. Mishima había protagonizado cinematográficamente este mismo guión en 1965. Mishima se había fotografiado torturado, asaeteado, víctima y verdugo de una katana del siglo XVI, probablemente su posesión más preciada. Al Mishima que había escrito, filmado y autorretratado el seppuku, sólo le restaba una cosa: hacerlo realidad. Y a ello se puso el 25 de noviembre de 1970 con una maniobra sólidamente ensayada junto a cuatro miembros de un ejército desarmado que llegó a fundar en 1968 (el Tatenokai, o “Sociedad del Escudo”) con el objeto, como afirmaba él mismo, de servir de parapeto humano a un emperador que había perdido sus atributos divinos en el caso de que una turba amenazara su integridad física.

Nos ha parecido que sin establecer estas coordenadas –habida cuenta la frecuencia, o por mejor decir, el lugar central que estos acontecimientos tienen para los intérpretes de la obra de Mishima sobre los que se versará en lo sucesivo–, la lectura de este ensayo resultaría ardua para aquellos de los amables lectores que desconocieran estas circunstancias.

En una obra española de relativamente reciente aparición dedicada a historiar la literatura japonesa, su autor, Carlos Rubio, en la presentación del volumen, se justifica por la ausencia de un tratamiento, siquiera informativo, de la obra mishimiana mediante una interrogación que pone en boca de su lector: “¿No es decepcionante la omisión de Mishima Yukio, un autor de culto en España?”[2]. ¿Es Mishima realmente un escritor de culto en España? A esta reflexión se dedicarán las siguientes páginas.

  1. Las traducciones de Mishima publicadas en España

Mishima fue un autor extraordinariamente prolífico. Muerto a los cuarenta y cinco años de edad, la envergadura de su producción[3] está justificada por su precocidad y por la disciplina con la que diariamente se consagraba a la escritura. La nómina de las traducciones de sus obras aparecidas en España resulta considerable. Sin embargo, dos son los motivos que no mueven a la alegría en lo referente a esta presencia. El primero es el hecho de que muchas de estas traducciones, demasiadas, lleven largo tiempo descatalogadas. El segundo, y más palmario, resulta de la circunstancia de que para la inmensa mayoría de estas traducciones se haya partido no del idioma original, sino del inglés.

La primera obra de Mishima publicada en España es El pabellón de oro. Lo hará en 1963 como una traducción indirecta, para la que su responsable, el novelista Juan Marsé, recurrirá, como será norma en el caso de la presencia mishimiana en España, del inglés. A continuación, le seguirá un volumen dedicado al teatro Nô, Seis piezas nô. Las primeras cinco obras (Sotoba Komachi, El tambor de Damasco, Kantan, Lady Aoi y Hanjo) se presentan en versión de Ribera Cueto, quien traduce de la edición inglesa de Donald Keene (1957), de quien asimismo se reproduce la introducción[4]. La sexta obra de teatro presentada en la edición española (Dojoji) no existe en la recopilación de Keene y ha sido traducida al español directamente del japonés por Masae Yamamoto[5].

Posteriormente, aparecerán las traducciones de Sed de amor (en 1974) y de las dos primeras partes de la tetralogía de Mishima, El mar de la Fertilidad. Nos referimos a Nieve de primavera (1974) y a Caballos desbocados (en 1976). Tras la publicación de ésta, la edición de la tetralogía quedaría interrumpida hasta, nada menos, que 1985.

Hasta 1979 no vuelve a aparecer en España una novedad mishimiana, Confesiones de una máscara contando con un prólogo de Juan Antonio Vallejo-Nájera (pp. i-xvi), quien sintetiza las claves de su propia interpretación ensayística sobre el autor que le había ocupado el año anterior en una monografía, Mishima o el placer de morir: pulsión de muerte, complejo de inferioridad, exhibicionismo, tendencias homosexual y sadomasoquista, y se interroga por la extensión de la carga autobiográfica de esta novela que califica como “una de las historias clínicas más perfectas y completas de todos los tiempos” (ibid., p. ix)[6].

Al año siguiente, 1980, se publica El marino que perdió la gracia del mar[7]. Y el mercado editorial español habrá de esperar cinco años más para ofrecer, en 1985, dos nuevos lanzamientos mishimianos, las partes tercera y cuarto de su tetralogía, El templo del alba y La corrupción de un ángel.

En 1986, se publica Después del banquete y en 1987 aparece el segundo de los volúmenes dedicados en España a la traducción del teatro de Mishima, Madame de Sade[8]. Ese mismo año aparecerá una recopilación de relatos, La perla y otros cuentos. A excepción de una de estas narraciones, traducida por Antonio Cabezas, el volumen rescata la integridad de una publicación venezolana, Muerte en el estío y otros cuentos (con traducción de Magdalena Ruiz Guiñazu, y publicado en Caracas, por la editorial Monte Ávila, en 1969), que es, a su vez, una traducción de una recopilación de relatos publicados en Estados Unidos. Se trata de Death in Midsummer and Other Stories. El volumen recoge diez títulos de Mishima (comprendiendo nueve relatos, incluyendo Yôkoku –Patriotismo–, que serviría de guión a Mishima para su cortometraje de 1965 y una obra , Dojoji). La edición española comparte todas estas características a excepción de la sustitución de uno de los relatos de la edición norteamericana, «Three Million Yen» por la narración traducida por Cabezas[9].

Desde 1987 y hasta 1993 no vuelve a aparecer novedad editorial alguna en España. Ese año aparece, sin embargo, la primera traducción íntegra de una obra de Mishima en traducción directa del japonés, siendo su responsable Sanako Isisu. Se trata de la novela Música.

Siete años transcurrirán hasta la aparición de una nueva traducción de una obra de Mishima, El sol y el acero (en 1970), a la que seguirá la edición de un volumen, como aquél de carácter autobiográfico y de manifiesto, Lecciones espirituales para jóvenes samuráis (en 2001).

En 2003 aparecerá El rumor del oleaje, a cargo de Keiko Takahashi y Jordi Fibla, la que supone la segunda traducción íntegra directa del japonés aparecida  en España. En 2004 se publicará la correspondencia cruzada entre Mishima y otro gigante de las letras japonesas, Yasunari Kawabata, quien ha sido siempre señalado con justicia como admirador y alentador (más que descubridor) del joven Mishima en la época de transición hacia su presencia en publicaciones de índole propiamente profesional[10].

En mayo de 2009 se publicó El color prohibido, traducción de Kinjiki, publicado en 1951 y escrito cuando apenas contaba Mishima veinticinco años de edad, en el que procede el autor a otra vuelta de tuerca respecto del tratamiento de la condición homosexual que carece del carácter secreto y en la primera persona de su Kamen no kokuhaku (Confesiones de una máscara, 1949) para alcanzar una naturaleza que, sin abandonar al mismo tiempo una esfera de profunda reflexión estética, presenta un carácter de mayor empaque social. Alianza volvió a contar en esta ocasión con la colaboración de Keiko Takahashi y Jordi Fibla, quienes, como en el caso de El rumor del oleaje, procedieron a la traducción desde el original japonés.

Finalmente, en diciembre de 2009 se produjo el, hasta la fecha, último lanzamiento editorial de Mishima en España. Se trata de Los años verdes, publicado originalmente en 1950. La historia de un arribista, la novela ofrece un esclarecedor fresco del Tokio de posguerra en el que se presentan, asimismo, algunas de las pasiones cruciales que asolan a los protagonistas mishimianos. Co-traducida directamente desde el japonés por Rumi Sato y Carlos Rubio se presenta con una prolija introducción del segundo, como ocurre en cada lanzamiento de la serie «Letras Universales» de la Editorial Cátedra, a la que pertenece.

Este recuento permite comprobar que la mayoría de las traducciones lo son de obras narrativas, sin embargo, el relato, género al que se dedicó Mishima extensamente, apenas ha gozado de difusión en España, como tampoco su obra ensayística, en modo alguno menor[1]. Obras representativas del Mishima dramaturgo, tanto en su recreación del género tradicional del teatro , como de dramas de estructura occidental, fueron traducidas aunque se encuentren descatalogadas desde hace demasiado tiempo. En lo referente a la publicación de la considerada por el propio autor como su Opera summa, la tetralogía El mar de la Fertilidad, ha conocido en la actualidad (desde 2007) una presencia en librerías avalada por su reedición por la muy bien distribuida editorial Alianza, responsable de la recuperación de otros títulos de Mishima aparecidos en otras editoriales con anterioridad (Sed de amor y El marino que perdió la gracia del mar),  si bien ausentes de nuevo material científico, como un aparato crítico, las deseables notas a pie de página en lo que a terminología y elementos de la vida material de la sociedad japonesa se refiere (que quedan sin explicación y resultarán por tanto oscuras para el gran público lector al que se destinan estas publicaciones), o la presencia de algún prólogo, siempre, si riguroso, de agradecer, y responsable, asimismo, de la traducción original de El rumor del oleaje y El color prohibido. Como ocurre en la edición inglesa de la que parte, la publicación española de la tetralogía cuenta con la contribución de diferentes traductores (tres) para su vertido al español: Domingo Manfredi (de la parte primera), Pablo Mañé Garzón (segunda) y Guillermo Solana (tercera y cuarta)[2]. Ello resta al conjunto de una cierta unidad, destacándose sensiblemente la prosa más poetizada de Mañé Garzón, un autor con una marcada querencia por los autores liminares, particularmente, por William Blake, de quien ha traducido una parte significativa de su producción[3]. Pero, contrariamente a lo ocurrido con la edición norteamericana, que comienza en 1972 y concluye en 1974, los lectores españoles hubieron de esperar hasta 1985 para poder leer las dos últimas partes de la tetralogía que habían podido comenzar a disfrutar en 1974 (la primera) y 1976 (la segunda).

Notas

[1] Únicamente en este sentido pueden identificarse los volúmenes El sol y el acero (suerte de ensayo memorialístico tardío, de 1968, en el que aborda su noción filosófica de la acción, y que fue interpretado como una inadvertida confesión luego de su seppuku) y Lecciones espirituales para jóvenes samuráis, que en la edición española, además del ensayo titular (de 1969) incluye muy valiosas contribuciones testimoniales en torno a los hechos que culminaron en la muerte de Mishima.

[2] Del mismo, la traducción al inglés de la edición norteamericana de la tetralogía será responsabilidad de autores diferentes: Michael Gallagher (de la primera y segunda),  E. Dale Saunders y Cecilia Segawa Seigle (de la tercera) y Edward G. Seidensticker (de la cuarta).

[3] Cfr. BLAKE, William: Poesía completa. Madrid, Hyspamérica, 1986. Edición, pese a su título, incompleta en realidad. Carece, por ejemplo, de los grandes ciclos mitográficos blakeanos como Milton o Jerusalén, que sí han sido publicados posteriormente y de modo individual por diferentes traductores. La invitación a la lectura del ensayo de Yourcenar presenta tres citas. La segunda, bíblica (del Evangelio según San Mateo), la tercera del Hagakure (el código samurai redactado por Tsunetomo Yamamoto en el siglo XVIII, una obra sobre la que escribiría Mishima un ensayo en 1967). La primera, uno de los «Proverbios del Infierno» contenidos en El Matrimonio del Cielo y del Infierno de William Blake; “La Energía es la delicia eterna”.

[1] Para evitar en el lector la confusión de apreciar órdenes alterados en la transcripción de los nombres japoneses, el autor ha decidido emplear la extendida y tradicional forma de presentarlos en Occidente: el nombre de pila en primer lugar y, seguidamente, el apellido. Sin embargo, y como sabrá el lector, tal y como ocurre en los países de influencia cultural china, Corea o Japón, el orden es precisamente el inverso.

[2] RUBIO, Carlos: Claves y textos de la literatura japonesa. Madrid, Cátedra, 2007, p. 20. El ensayo de Rubio, que supera con sus índices y bibliografía las setecientas páginas, presenta dos partes. La primera se ocupa de un estudio general de la literatura japonesa, para la que establece una dilatada atención a su historia, cosmología e incluso geografía física, claves de la bóveda de su construcción ensayística. La segunda parte procede al estudio pormenorizado de algunas de las obras canónicas de la literatura nipona mediante una presentación y una selección de textos, en algunos casos traducidos al español por vez primera y responsabilidad, asimismo, del autor. La ausencia de Mishima, a la que se refiere Rubio, se identifica, asimismo, en esta segunda parte del ensayo.

[3] Cifrada en “cuarenta novelas, treinta y tres obras de teatro, un libro de viajes, más de ochenta relatos y un gran número de ensayos”, por Luis Canales en la introducción de su edición de un monográfico dedicado a Mishima en Kaleidoscope Kyoto (abril de 1985). Cfr. WOLFE, Peter: Yukio Mishima. Nueva York, Continuum, 1989, p. 11.

[4] Cfr. MISHIMA, Yukio: Five Modern Nô Plays. Nueva York, Knopf,  1957. El propio Keene explica que Mishima compuso un total de nueve obras , siendo la primera de ellas Kantan (de 1950). En la edición original japonesa de la recopilación mishimiana Kindai Nôgaku Shû (de 1956), que fue la que tradujo al año siguiente el propio Keene, Mishima establecía en un postfacio que no volvería a escribir obras de este género. Compuso cuatro más. Cfr. KEENE, Donald: Dawn to the West. Japanese Literature in Modern Era. Poetry, Drama, Criticism. Nueva York, Holt, Rinehart and Winston, 1984, p. 485.

[5] Más recientemente, ha aparecido una traducción al catalán y directa de tres de estas obras, L’armari (Dojoji), Aoi (Lady Aoi) y El ventall d’Hanjo (Hanjo) ya previamente aparecidas en la edición de Barral. Cfr. MISHIMA, Yukio: L’armari. Tres peces de teatre nô modern. Tr. al catalán de Mercè Altimir. Tarragona, Arola, 2004. Además de un informado prólogo (pp. 9-23) en el que la responsable de la traducción se ocupa de la presencia de la literatura japonesa en catalán, la edición resulta loable por venir acompañada de un cd-rom con el que puede seguirse el texto original en japonés de cada una de estas piezas mientras se escucha su recitado, asimismo, en japonés.

[6] Más recientemente, desde 2002, esta misma versión de Bosch ha sido asimismo recuperada por la editorial madrileña Espasa-Calpe, en un volumen que carece, sin embargo, de la contribución de Vallejo-Nágera. La reedición en 2007 de la obra por parte de esta misma editorial, se ofrece con una nueva introducción, si bien en esta ocasión el prologuista es Luis Antonio de Villena, quien subraya la presencia del homoerotismo en Mishima, precisamente en esta suerte de autobiografía trascendida en que Mishima se ocupa del despertar del narrador a la sexualidad, que es un despertar a la homosexualidad. Cfr. Luis Antonio de Villena: «Viento del este, viento del oeste» (MISHIMA, Yukio: Confesiones de una máscara. Madrid, Espasa-Calpe, 2007, pp. 9-15). El sesgo orientalista de su aproximación se manifiesta en abismo mediante la apropiación del título de un hito canónico de esta tendencia, obra de la novelista Pearl S. Buck.

[7] La versión al español, responsabilidad de Jesús Zulaika Goicoechea, sería reutilizada posteriormente por la editorial Debate (Madrid, 1990) en un volumen que se acompaña de un prólogo de Clara Sánchez (pp. v-xvi). En él, y siguiendo a sus biógrafos occidentales, particularmente a Scout-Stokes, como veremos, Sánchez parece participar de la opinión que sostiene que la muerte de Mishima obedeció a la serie de fracasos que conoció su trayectoria en la década de los sesenta. En este sentido, y pese a las diversas circunstancias, y no pocas en modo alguno felices, está muy lejos de la realidad considerar que esta década fuera inequívocamente desastrosa para Mishima.

[8] La obra fue estrenada en Madrid, el 8 de enero de 1987, en el Centro Cultural de la Villa, bajo la dirección de Joaquín Vida. El año anterior ya había aparecido una edición del texto en catalán; La Senyora de Sade. Tr. de Vicenç Altaió y Patrick Gifreu (Barcelona, Edicions del Mall, 1986). Se trata de una versión para la que sus autores se sirvieron de la traducción francesa del libreto a cargo de André-Pieyre de Mandiargues (Madame de Sade. París, Gallimard, 1976). Esta versión había servido para las representaciones de la compañía del Teatre Lliure programadas en el mismo 1986.

[9] En 1969, el año anterior a la muerte de Mishima, en su número de agosto, Revista de Occidente  (Madrid, nº 77) publicaba una traducción del relato «Los siete puentes» (pp. 190-211) sin que conste traductor (lo único que puede afirmarse es que su autoría no corresponde a Magdalena Ruiz Guiñazu, quien lo traduce en el volumen venezolano reutilizado por Siruela). En la p. 258, en el índice de “colaboradores de este número” de Revista de Occidente se ofrece la siguiente noticia: “MISHIMA, YUKIO: Nacido en Tokio, en 1925. Entre sus libros figuran Kinkakuji –El pabellón de oro- y Hara no umi –Mar de primavera–”. No lamentamos aquí la parquedad de los datos, común al tratamiento del resto de los contribuidores, sino la incorrección de la referencia final. No existe en la obra mishimiana tal título. Nieve de primavera (Haru no yuki) lo es de la primera parte de la tetralogía, cuyo conjunto denominó el autor como El mar de la fertilidad (Hôjô no umi). El título, en cambio, que transcribe Revista de Occidente, Hara no umi podría traducirse como “El mar del estómago” y parece un profético chiste de mal gusto si recordamos que la muerte de Mishima se produce por seppuku, evisceración.

[10] Asimismo, existe traducción española de una introducción debida a Mishima de la novela de Kawabata La casa de las bellas durmientes. Ha sido ofrecida como prólogo a la edición; KAWABATA, Yasunari: La casa de las bellas durmientes. Tr. de Pilar Giralt. Barcelona, Luis de Caralt, 1978, pp. 7-10. El volumen se acompaña de dos relatos breves del propio Kawabata, «Un brazo» y «Sobre pájaros y animales».

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Acerca de juliocesarabadvidal

Julio César Abad Vidal es Premio Extraordinario de Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid, es Doctor en Filosofía (Área de Estética y Teoría de las Artes), Licenciado en Historia del Arte y Licenciado en Estudios de Asia Oriental, asimismo por la UAM. Desde su primera publicación, en 2000 y, en sus proyectos como docente y comisario, se ha dedicado a la reflexión sobre la cultura contemporánea con tanta pasión como espíritu crítico. Crédito de la imagen: retrato realizado por Daniela Guglielmetti (colectivo Dibujo a Domicilio); más información en https://juliocesarabadvidal.wordpress.com/2015/07/29/dibujo-a-domicilio-un-cautivador-proyecto-colectivo-socio-artistico/

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