Mapas del arte contemporáneo en Ecuador (y IV)

portada

ABAD VIDAL, Julio César (ed.): Mapas del arte contemporáneo en Ecuador. Cuenca (Ecuador), Universidad de Cuenca, 2014, 156 páginas. ISBN: 978-9978-14-289-9.

En la presente entrada se procede a reproducir las páginas dedicadas a los artistas David Santillán, Oswaldo Terreros, Jorge Velarde, Chay Velasco y Aurora Zanabria.

David Santillán (extractado de las pp. 134-135 de la publicación):

David Santillán (Quito, 1968) es Licenciado en Restauración y Museología por la Universidad Tecnológica Equinoccial (2005). Compagina su carrera pictórica personal (ha expuesto individuales en FLACSO, en la Galería Madeleine Hollaender o el Centro Cultural Metropolitano de Quito, entre otras) con las profesiones de restaurador y museógrafo.

David Santillán procede desde su recurso al óleo sobre lienzo, o mediante la intervención de objetos encontrados y de elementos de la cultura popular, fundamentalmente de la iconografía religiosa, a una glosa sarcástica, a menudo hiriente, que constituye una relectura, entre humorística y escalofriante, de la historia del Ecuador contemporáneo.

1.circulo rosa

David Santillán: de la serie «Círculo rosa». 2011-2013, óleo sobre lienzo, 47 x 122 cm

La obsesión temática de Santillán puede cifrarse en el ejercicio del poder. La historia reciente de Ecuador ha estado surcada por cambios presidenciales escandalosos y en su obra parece erigirse en veedor y visitador de la política contemporánea del país. Santillán parece insistir en la necesidad de vigilar al vigilante para que no se extralimite en el ejercicio de su responsabilidad: la de servir al país que ha depositado en él su confianza. Su serie «Círculo rosa» constituye una apropiación de un conjunto anónimo de cuatro pinturas, y fechado en torno a mediados del siglo XIX, en los que se representa en cada uno de ellos sendos lienzos de la Plaza Grande (hoy Plaza de la Independencia): el Palacio Presidencial, el Palacio Arzobispal, la Catedral y la Casa Municipal (sólo ésta última muestra en la actualidad un edificio nuevo, pues el original fue derruido a finales del siglo XIX). Todas las apropiaciones de Santillán, de formato homogéneo, se hallan despobladas y abarrotadas de sillas a la espera de unos espectadores que tardan en llegar. Un círculo rosa aparece, asimismo, en cada una de las versiones de Santillán en referencia a la denominación de los individuos más próximos al poder.

off side

David Santillán: Off Side (detalle). 2012, óleo sobre lienzo, 160 x 120 cm

Otras obras resultan más desasosegantes, como Off Side, una recreación pictórica de la fotografía (tarjeta de visita, 9 x 6 cm) que retrata al cadáver del asesinado Presidente de la República, Gabriel García Moreno, tomada por Rafael Pérez Báscones en la Catedral de Quito, el 9 de agosto de 1875 durante las honras fúnebres que allí se le rindieron.

Oswaldo Terreros (extractado de las pp. 140-141 de la publicación):

Oswaldo Terreros (Guayaquil, 1983) está próximo a concluir sus estudios en el ITAE (Mención en Escultura) y en la Licenciatura en Artes Visuales por la Universidad Casa Grande. Artista multidisciplinar y diseñador, ha inaugurado las muestras individuales Ipso iure y Llamado a los actores sociales en el Museo Municipal de Guayaquil (2010) y FLACSO (2012), respectivamente.

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Oswaldo Terreros: Manifiesto del Movimiento GRSB. 2009, serigrafía sobre páginas de revista, 29 x 21 cm

La obra artística de Oswaldo Terreros se centra en la creación de elementos propagandísticos, tales como pasquines, carteles o camisetas serigrafiadas con distintos eslóganes o bien que se constituyen en convocatorias a diversos eventos de un partido político ficticio, el Movimiento GRSB (Gráfica Revolucionaria para Simpatizantes Burgueses), cuyo acta fundacional tuvo lugar en Guayaquil en noviembre de 2009. Para los mensajes de sus pancartas y pasquines, Terreros se sirve de una tipografía de su creación en la que manifiesta una suerte de encuentro entre el Constructivismo (uno de sus eslóganes reza “Aleksandr Rodchenko tu propuesta sigue vigente”) y una tendencia “ancestralista”, de inspiración prehispánica.

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Oswaldo Terreros: Sin título (campesino/indígena). 2010, lana, 300 x 185 cm c/u

La propuesta política del Movimiento GRSB carece de un programa articulado, más bien se trata de una resurrección, no exenta de ironía, de proclamas utópicas y emancipadoras, aunque sí resulta explícita su condena de la “oligarquía neoliberal”, como afirma en el manifiesto del partido, del que Terreros se autoproclama Presidente Vitalicio. En una sugestiva relación de ida y vuelta con la cultura popular, Terreros ha recurrido en varias ocasiones a artesanos textiles otavaleños para que procedan al tejido en lana de sus novedosos diseños políticos. Así ocurre en Sin título (campesino/ indígena), un díptico en el que ha extraído de un cartel senderista dos figuras que pintan sobre un muro una proclama por la afiliación al Partido Comunista de Perú y el símbolo de la hoz y el martillo para escribir en su lugar el eslogan “el pueblo quiere mierda” y las siglas de su partido, respectivamente.

Oswaldo Terreros logra abundar desde ciertas estrategias del arte de inserción social y su comprensión de los usos del mundo del diseño en una reflexión lúdica sobre los mecanismos de la propaganda política en una sociedad marcada indeleblemente por los medios de comunicación de masas.

Jorge Velarde (extractado de las pp. 146-147 de la publicación):

Jorge Velarde (Guayaquil, 1960) estudió en el Colegio de Bellas Arte Juan José Plaza de su ciudad natal y entre 1985 y 1987 emprendió estudios de cine en Madrid, marcando su regreso la separación con el colectivo La Artefactoría del que había formado parte desde sus inicios. Desde 1991 ha inaugurado una veintena de muestras individuales. Ha sido Primer Premio en el Salón de Octubre (1990) y en el Salón de Julio (1993).

2002. autorretrato con cupido

Jorge Velarde: Autorretrato con Cupido. 2002, óleo, esmalte sintético y figura de yeso sobre tabla, 42 x 120 cm

La obra de Jorge Velarde se ha desarrollado casi en su integridad en el ámbito pictórico tradicional mediante la técnica al óleo sobre tela o tabla. En menor medida, algunas de sus pinturas emplean como soporte diversos objetos (particularmente, paletas de pintor) o se constituyen en prácticas de ensamblaje.

2010. Judit y Holofernes.143x199.5 cm

Jorge Velarde: Judit y Holofernes. 2000, óleo sobre tela, 143 x 199,5 cm

Jorge Velarde es uno de los artistas contemporáneos que más extensiva e intensivamente ha recurrido al autorretrato dramatizado, pero desde la pintura frente a las prácticas fotográficas de Morimura o Sherman. Y lo ha hecho en ocasiones con citas a la tradición artística o al propio ejercicio de la pintura en obras que mezclan lo ingenioso, lo sarcástico y aun lo hagiográfico en un complejo baile de máscaras. Así, se ha autorretratado como una tsantsa y con alusiones a la historia sagrada como Holofernes, con su propia cabeza pintada en el instrumento de su decapitación, y  con particular frecuencia mediante una identificación con su santo tutelar, San Jorge, legendario soldado romano martirizado y santo, cuya iconografía más frecuente, que se remonta al Medioevo, le presenta venciendo a un dragón. Una manifestación preclara del carácter agonista de su trabajo, intermitentemente surcado por estrategias apropiacionistas, que a menudo ridiculizan la práctica duchampiana del ready-made. Un agonismo creador que se manifiesta, asimismo, en su descreimiento de los usos del mundo del arte contemporáneo al que se ha enfrentado, por ejemplo, con el desarrollo de series dedicadas a géneros intempestivos como los bodegones hiperrealistas que monumentalizan objetos que parecen haberse detenido en el tiempo, como una resurrección del pintor Pireico, a quien se llamó rhyparógraphos (“pintor de cosas bajas”), o con una serie de escenas costumbristas en las que pueden apreciarse juegos compositivos como la iconografía de una Huida a Egipto mediante una familia de campesinos coetáneos y coterráneos. Y es que no sólo la paleta o la pericia manual de Velarde resultan inconfundibles, sino que sirven ambas a reflexiones meta-artísticas de hondura entre lo dolorido, lo vitriólico, lo grotesco y sus pasiones y afectos.

Chay Velasco (extractado de las pp. 148-149 de la publicación):

Chay Velasco (Guayaquil, 1985) es Tecnólogo en Artes Visuales, Mención Escultura, por el ITAE (2010), institución en la que imparte docencia de Escultura desde 2011. Entre sus numerosos galardones ha sido Primer Premio de Escultura en las ediciones 2009 y 2010 de la Feria de Arte al Aire Libre (FAAL).

VELASCO B

Chay Velasco: Asteroide. 2013, intervención site specific en el suelo de la Galería Mirador. Grafito, aglutinante y baldosa quebrada. Fotografía de Amaury Martínez

Chay Velasco trabaja fundamentalmente en las disciplinas del dibujo y la escultura. En ambos casos, fuerza los materiales hasta ofrecer poéticas visuales paradójicas. Camuflaje (2010) parece un material de construcción, pero se trata en realidad de una recreación verosímil, y que respeta la escala del modelo, confeccionada enteramente, no obstante, en papel maché. El grafito, por ejemplo, le ha servido para, una vez pulverizado industriosamente por él mismo, elaborar una obra de suelo a modo de alfombra. Para el desarrollo de obras posteriores ha dotado de viscosidad mediante aglutinante al grafito pulverizado para conformar una masa maleable que arroja a la pared, haciendo que en su barrido, en su caída, establezca en colaboración con el azar la definición final del trabajo. O bien ha dotado a esta masa de polvo de grafito y aglutinante de la apariencia de un asteroide precipitado contra el espacio expositivo empleando una baldosa quebrada similar a la del suelo sobre el que se ha dispuesto, Asteroide (2013).

VELASCO A

Chay Velasco: 2000 mt. 2003, instalación en la Galería Mirador, Universidad Católica Santiago de Guayaquil. Granito, alabastro, mármol y 2000 metros de nylon. Fotografía de Amaury Martínez

En su, hasta la fecha, más compleja exposición, realizada para la Galería Mirador, Delirio en el bosque (2013), presentó, entre otras instalaciones, 2000 mt, que consistió en la suspensión del techo mediante hilo de nylon de algo más de un millar de piedras de granito, alabastro y mármol –tres minerales ampliamente empleados para la práctica escultórica en piedra–. El conjunto evoluciona en el espacio en una deriva que recuerda, a un tiempo, lo cósmico y lo telúrico, en una de las poderosas vinculaciones artísticas de Velasco con la dialéctica que se suscita entre el orden y el caos, acaso el núcleo estético de una obra tan heterogénea en sus aspectos formales y técnicos como profundamente sugestiva.

Aurora Zanabria (extractado de las pp. 154-155 de la publicación):

Aurora Zanabria (Guayaquil, 1979) es Licenciada en Artes Plásticas por la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (2006) y Máster en Producción Artística por la Universidad Politécnica de Valencia (2009). Ejerce la docencia en la UEES y la Universidad Politécnica del Litoral. Ha participado en colectivas en Brasil, España, Francia y México y ha inaugurado la individual Mar de doble filo en la Galería Mirador.

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Aurora Zanabria: Antonio Landa. 2010, impresión fotográfica, 60 x 90 cm (izda.) y 2012, intervención con acrílico por el trabajador que da título al conjunto sobre impresión fotográfica, 30 x 40 cm (dcha.)

No existe una fotografía neutral. Esta reflexión parece nutrir la trayectoria fotográfica de Aurora Zanabria, que se ha desarrollado a través de dos estrategias fundamentales: proyectos de participación colectiva en primer lugar (para los que o bien procede a una escenificación, o bien solicita una intervención directa sobre su obra) y, en segundo lugar, mediante series en las que cohabitan tomas de la realidad con manipulaciones ulteriores, ya digitales, ya pictóricas. En su serie «Inmanencia» (2007) emprendió el maquillado de diversos voluntarios en el Malecón 2000 de Guayaquil para tomar fotografías en las que recrea el crudo lenguaje de las imágenes de la crónica roja. Su obra más compleja de inserción social fue desarrollada en la serie «Mar de doble filo» (2012). Dos años después de haber tomado unas fotografías a los moradores del puerto de Santa Rosa (en la Provincia de Santa Elena) solicitó a los retratados que manipularan con acrílico blanco los positivos para indicar aquello que creían que se transformaría en el futuro –las fotografías resultantes llevan por título la de sus protagonistas y coautores–, logrando una elocuente visualización sobre las condiciones de la vida material de estos trabajadores.

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Aurora Zanabria: Memento mori. 2014, achiote, oleo y acrílico sobre impresión fotográfica sobre lienzo. Tríptico, 150 x 240 cm

Zanabria se ha planteado sucesivamente la manipulación de la imagen como una manera de reflexionar sobre el estadio actual de nuestras sociedades. En su periodo formativo en España elaboró una serie «Third Life» (2009) en la que fundía incómodamente las imágenes reales con el mundo virtual en relación al metaverso entonces muy popular Second Life. Más recientemente, Zanabria se ha embarcado en diversos proyectos relacionados con la naturaleza, como ocurre en su serie «En ausencia de lo Sublime» (abierta en 2013) en la que pinta con preciosismo (Zanabria es, asimismo, una notable acuarelista) sobre la impresión fotográfica (que en Memento mori es una vista de Santo Domingo de los Tsáchilas tratada con achiote) elementos de la naturaleza en una reunión imposible que constata la marca y la mancha humanas sobre el espacio natural.

Entradas precedentes:

Mapas del arte contemporáneo en Ecuador (I): Introducción del editor, Daniel Adum Gilbert, Marco Alvarado, Miguel Alvear y Ricardo Bohórquez.

Mapas del arte contemporáneo en Ecuador (II): Lucía Chiriboga, Daniel Chonillo, Ricardo Coello Gilbert, Graciela Guerrero y José Hidalgo-Anastacio.

Mapas del arte contemporáneo en Ecuador (III): Jimmy Lara, Julio Mosquera, Diego Muñoz, Patricio Palomeque y Patricio Ponce.

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Acerca de juliocesarabadvidal

Julio César Abad Vidal es Premio Extraordinario de Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid, es Doctor en Filosofía (Área de Estética y Teoría de las Artes), Licenciado en Historia del Arte y Licenciado en Estudios de Asia Oriental, asimismo por la UAM. Desde su primera publicación, en 2000 y, en sus proyectos como docente y comisario, se ha dedicado a la reflexión sobre la cultura contemporánea con tanta pasión como espíritu crítico. Crédito de la imagen: retrato realizado por Daniela Guglielmetti (colectivo Dibujo a Domicilio); más información en https://juliocesarabadvidal.wordpress.com/2015/07/29/dibujo-a-domicilio-un-cautivador-proyecto-colectivo-socio-artistico/

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